Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Politica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de abril de 2009

Cinicos Maestros de la Democracia

Dicen de los verdugos que el peor trago es el primer ajusticiado al que le meten mano. Los asesinos y los violadores en serie están también de acuerdo con sus colegas legales en que eso de violar y matar a más seres humanos pierde toda trascendencia con la costumbre.

Por idéntica razón, poseer el mayor imperio inmobiliario y la fortuna más fabulosa del planeta en obras de arte no es óbice para convertirse en el mejor predicador de las bienaventuranzas: bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, los pobres de espíritu, los mansos… porque de ellos será el reino de los Cielos.

Así que, si vives en palacios dorados y gobiernas una de las más grandes multinacionales, y a pesar de ello eres capaz de predicar cínicamente la pobreza y la sumisión, es que ya estás preparado para empresas de mayor envergadura. El cliente más difícil es el primero, el resto ya no duelen.

Es decir, aunque seas inmensamente rico podrás vender los beneficios de ser pobre; aunque consideres la soltería y la virginidad como el estadio superior del ser humano, estás autorizado a defender con uñas y dientes el matrimonio y la familia como un bien superior en la organización social; aunque no te presentes a las elecciones, estás en condiciones de decidir sobre la legalidad de las leyes civiles. Como dice Rouco: “No es verdad que la democracia pueda funcionar bien como mero juego de mayorías y minorías”.

Si lo sabrá él, si lo sabrán ellos, que han prescindido de la democracia, haciendo de la elección de su jefe una compraventa descarada de favores entre cardenales, una pantomima de cónclave que esconde la realidad de una dictadura feudal. Se pueden pasar semanas haciendo el paripé de unas reñidas elecciones, con vestiditos de frufrú púrpura, con el numerito estúpido de la fumata blanca y negra, cuando en verdad no es otro que el Espíritu Santo, tavestido de paloma, quien decide a dedo cada nuevo Papa de Roma, y se lo va soplando al oído, por orden del Padre, a cada uno de los purpurados. Si dios es así de demócrata, qué pensarán sus discípulos de nuestra democracia.

Visto en Fuego Amigo

jueves, 26 de marzo de 2009

Lo sustantivo y lo adjetivo

El Diccionario de la Real Academia define lo adjetivo como “accidental, secundario, no esencial”. Claro que los señores académicos no tienen ni idea de alta política. Porque las palabras con el uso se pervierten o modifican tan profundamente que en muchas situaciones lo adjetivo pasa a ser lo esencial.

Por ejemplo, lo sustantivo es que Garzón está investigando una trama de corrupción del PP; pero para los investigados lo importante es lo adjetivo, que el juez coincidió en una cacería con el ministro Bermejo. Lo sustantivo es que España no podía mantener tropas en una Kosovo cuya independencia no reconoce; pero el PP se aferra a lo adjetivo, que no se avisó a los aliados con tiempo suficiente.

Tan importante es para el PP lo “accidental, secundario y no esencial”, que Génova 13 se ha convertido en una fábrica frenética de adjetivos. Los insultos, utilizados por Rajoy tan profusamente en la legislatura anterior, ya se pagan menos, porque su imagen de matón grosero y tabernario no sirvió para recabar los suficientes votos en las elecciones. Ahora es necesario producir diariamente adjetivos de todos los modelos, porque la demanda de sus dirigentes es insaciable.

Cuando se refiere al gobierno, todo para Rajoy son “formas desastrosas, o patético, o lamentable, o catastrófico, o que provoca una gran convulsión social, porque es imposible hacer peor las cosas, o un monumento a la descoordinación”… y todo ello tan sólo de la cosecha de ayer en el Congreso. Los adjetivos consumidos en tan sólo un mes por esta pandilla podrían secar el pozo del DRAE y del María Moliner juntos. Su adjetivo favorito es “colosal”, pero de tanto repetirlo se ha quedado en su antónimo “insignificante”. Eso es lo malo del adjetivo, que con el abuso, como en el caso de los antibióticos, deja de surtir efecto y hay que aumentar peligrosamente la dosis. Alguien dijo que la sobreexplotación del adjetivo es el fracaso de la literatura, y yo añadiría que también el de la política.

Lo desolador es que, mientras ellos se afanan en la producción de adjetivos nuevos, los demás contemplamos cómo la oposición se pierde en lo accidental, secundario y no esencial. Una oposición “coloxal”, que diría Rajoy.

V isto en Fuego Amigo

lunes, 16 de marzo de 2009

El PP valenciano responde

Por Manel Fontdevila

Visto en Esto es importantisimo

Escribas y fariseos: hipócritas

Sorprende la reacción ultrafeminista del PP al proclamar que de los regalos que recibe el marido no tiene por qué dar cuentas la mujer, a la vez que se escandalizan porque la reforma de la Ley del Aborto contemple que una joven no tenga que pedir permiso a su padre para ejercer el derecho a la interrupción del embarazo. Es lo que tiene usar el feminismo de forma puntual, a conveniencia, y sin saber de qué se habla.
Nos referimos al Jaguar que Francisco Correa, presunto cabecilla de la trama de corrupción del PP, regaló a Jesús Sepúlveda, a la sazón senador por Murcia y hombre de confianza de José María Aznar, casado con Ana Mato, vicesecretaria del PP. Pues ahora resulta que, como se han separado, no se le puede preguntar a doña Ana por el coche que tenían cuando eran pareja sentimental y política, porque sería incurrir en machismo.

En cualquier caso, sorprende la respuesta que dio al ser preguntada por el regalo: “No me consta”. Así de escueta. Y uno se pregunta, ¿cómo será el parque móvil de esta familia para que un Jaguar, que le costó más de ocho kilos al que lo compró, pase desapercibido? Algo parecido dijo doña Esperanza Aguirre cuando se supo que la estación del AVE de Guadalajara se había hecho, por casualidad, en una finca de la familia de su marido, lo que supuso un pelotazo de miles de millones.
A lo mejor, como dicen que es del Opus Dei, Ana ya se ha confesado con su director espiritual y, al dar explicaciones a dios, no se siente en la obligación de dárselas a nadie más.
De todos modos, habrá que recordarle un poco de la doctrina que predicaba Jesucristo: “¡Ay de vosotros escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno” (Mateo 23:25).


El Gran Wyoming

Visto en Asuntos & Cuestiones