Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2009

Terraformar Marte

Si os cuento que unos científicos están investigando ciertos pinos porque podrían ser plantados en Marte dentro de centenares o miles de años, ¿qué pensaríais? Quizás la primera reacción sería: “¿¿¿¿con dinero de mis impuestos????”

Y si se justifican diciendo “es que dentro de un tiempo aquí ya no cabremos…, o tendremos que colonizar otros mundos porque habremos agotado los recursos de la Tierra… y además, en unos pocos millones de años el sol se expandirá y los futuros humanos deberán mudarse a otros planetas…” tal vez el sofoco aumente y repliquéis
“¿y tanta prisa tenéis? ¿no se os ocurre nada más prioritario que solucionar?”

En esa línea escribí una nota crítica en el rastreador científico sobre un artículo aparecido en el periódico mexicano Universal, que explicaba muy bien el proceso de terraformar Marte y el rol de los pinos del Monte Orizaba, pero no buscaba las cosquillas al proyecto.
Tras insinuar un “basta ya de hacer caso a ciegas de todo lo que nos cuenten los científicos, los periodistas no tienen porqué ser siempre sus aliados”, y plantear en tono sarcástico dudas sobre la conveniencia de gastar dinero público en el estudio de los pinitos marcianos, llego a México y me presentan al investigador principal del proyecto. Ups… Tierra trágame… y llévame a otro planeta...

Pasos para terraformar Marte


Hacer habitable nuestro planeta vecino no es una idea nueva. La NASA lleva años dándole vueltas y financiando investigaciones como las de Rafael Navarro para esclarecer los pasos que lo harían posible.
Rafael matiza: “lo primero de todo, antes de plantear cualquier intervención, es saber si existe algún tipo de vida en Marte. Si la hubiera debemos respetarla, estudiarla, y olvidarnos de modificar las condiciones de ese planeta. Pero si dentro de unos años comprobamos que Marte es inerte, entonces sí podemos plantearnos convertirlo en un lugar que pudiera acoger seres vivos”.
El primer paso sería calentarlo. Hay varios métodos propuestos (explosiones nucleares, espejos gigantescos que hagan incidir más luz solar…) pero el más factible parece ser introducir en su atmósfera gases que causen un efecto invernadero muy fuerte, calienten rápidamente la superficie del planeta, y derritan el agua que Marte tiene en los polos y su subsuelo. El octafluoropropano es uno de los últimos candidatos para no dejar escapar los rayos de luz solar que rebotan de la superficie de Marte, y Rafael Navarro considera que en sólo 100 años ya tendríamos una temperatura suficientemente alta para abordar la segunda etapa: introducir microorganismos que pudieran sobrevivir en esas condiciones y cuyo metabolismo liberara oxígeno a la atmósfera. Las cianobacterias que oxigenaron la Tierra hace 2000 millones de años podrían ser ideales para esta función, ya que además los microbiólogos están encontrando variedades sobreviviendo en ambientes extremos parecidos a la superficie de Marte en cuanto a aridez, pH, temperaturas y presencia de radiaciones. Esta etapa de oxigenación duraría unos 1000 años, y entonces ya sería viable enviar líquenes, musgos, pastos…, y los pinos que Rafael Navarro investiga en el Monte de Orizaba, por ser los que crecen mayor latitud del mundo.


Cuando este ecosistema haya acampado, ya pondremos termitas, otros animales, y al final quizás humanos.

Conglomerado de ideas
Una de las ventajas de hablar cara a cara con alguien es que te transmite más que palabras. La expresión tan honesta de Rafael cuando le dices “convénceme, porque yo a esto todavía no le veo el sentido” no deja lugar a dudas: sí tiene sentido. No estamos hablando de un capricho de científicos.
Lo que ocurre es que no debemos quedarnos sólo con la idea, irrelevante en estos momentos, de la colonización humana de Marte dentro de miles de años.
Independientemente de si pueden llegar ser plantados en Marte o no, el Monte de Orizaba cuenta con el bosque de pinos más alto del mundo. Los científicos no terminan de comprender cuáles son las condiciones que les permiten sobrevivir a 4100 metros de altitud. Y esto vale la pena ser investigado. También hay motivos más que justificados para entender la esencia de la vida e investigar sus límites con los microorganismos de ambientes extremos como Río Tinto en Huelva, o el desierto de Atacama en Chile. Rafael Navarro ha recibido este año la medalla “Alexander von Humboldt” por identificar en dicho desierto una región casi análoga a la superficie de Marte, y que está permitiendo a los astrobiólogos de la NASA y la ESA testar nuevas formas de búsqueda de vida en el planeta temporalmente rojo.

Da la sensación que la idea de terraformar Marte más bien sea una especie de ejercicio intelectual en el que se aglutinen conceptos y aparezcan nuevas preguntas sobre las características básicas de la vida, cómo se regulan los ecosistemas, investigar desde otro ángulo las propiedades de los gases de efecto invernadero, entender cómo podía ser Marte en el pasado… un útil conglomerado de ideas más que una iniciativa real.


Pero cuando a Rafael Navarro le dices “entonces olvidémonos de intentar terraformar Marte en serio, no?” su cara refleja de nuevo un sincero convencimiento, basado en su larguísima trayectoria como astrobiólogo en la preciosa, immensa y vibrante Universidad Nacional Autónoma de México .
“No es tan complicado como piensas”, dice, “y los tiempos que te he dado son extrapolaciones con la tecnología actual. En el futuro el proceso podría acelerarse”.

De repente, veo que el debate está más cercano de lo que me imaginaba. Ahora sé que sí merece la pena investigar los pinos de Orizaba, pero continúo pensando que plantearse su futura exportación a Marte es empezar la casa por el tejado, y sigue pareciéndome poco más que una distracción pensar que en el futuro la humanidad necesitará colonizar nuevos mundos.
Sin embargo, si nos alejamos de este objetivo final, tenemos en cuenta el avance exponencial de la tecnología, y analizamos el proceso pasito a pasito, quizás no estemos hablando de algo tan lejano. En el muy probable caso que dentro de unos pocos años los astrobiólogos nos digan “chavales, aquí no hay nada”, posiblemente alguien presentará una propuesta de proyecto destinada a enviar octafluoropropano, o algún otro gas de efecto invernadero, a la superficie de Marte para intentar calentar su atmósfera y empezar el proceso de terraformación.
Suponiendo que no fuera tan costoso económicamente. ¿vosotros lo aprobaríais?


Visto en Apuntes Cientificos desde el MIT

jueves, 28 de mayo de 2009

Dia de la Biodiversidad


El pasado 22 de Mayo fue el dia de la Biodiversidad. Una ocasión tan buena como cualquier otra para recordar que no somos nadie:

Este famoso árbol filogenético es una simplificación representativa de biodiversidad de nuestro planeta donde aparece señalada la posición de Homo sapiens. Se puede encontrar en la página web del laboratorio de Hillis y Bull y se compuso a partir de las secuencias de ARN ribosómico de 3000 especies de organismos. En este momento se calcula que hay descritas unas dos millones de especies de seres vivos. Un número mucho mayor (quizá radicalmente más grande, según las estimaciones más elevadas) podrían permanecer aún desconocidas para la ciencia. Se calcula que 200 podrían estar desapareciendo cada día.

Aprovecho para recordar que la biodiversidad, entendida simplemente como la riqueza de especies, no se distribuye uniformemente por la Tierra, y que de hecho hay algunas propuestas bien conocidas para destacar qué lugares del planeta presentan una alta concentración de especies (a veces muy por encima de la media) constituyendo un “punto caliente”. Actualmente se reconocen 34 de ellos y podéis echar un vistazo a sus bondades aquí. Os cuelgo un mapilla situándolos para que os ayude a programar vuestras próximas vacaciones.

puntos_calientes_biodiversidad

Visto en Diario de un Copepodo



miércoles, 27 de mayo de 2009

De como los bonobos resuelven sus problemas

Los bonobos (Pan paniscus) son chimpancés muy inteligentes, que suelen utilizarse con mucha frecuencia en las investigaciones sobre el comportamiento de nuestros parientes primates más próximos. Los bonobos fueron descubiertos en 1927 en la intrincadas selvas de la actual República Democrática del Congo y reconocidos como una nueva especie de chimpancés por el famoso primatólogo Ernst Schwarz.

Desde entonces, el estudio de la etología de los bonobos ha resultado ser uno de los ejemplos más interesantes del mundo de los primates. Los bonobos son matriarcales, de manera que las hembras llevan el peso de la responsabilidad de los grupos. Su jerarquía es determinante en la sociedad que forman estos primates. Los expertos en el comportamiento de los bonobos nos hablan de su altruismo, empatía, amabilidad, paciencia, sensibilidad y hasta de su compasividad hacia los miembros del grupo. Esto nos suena muy humano, de manera que se ha llegado a plantear una mayor relación filogenética con los bonobos, que con los chimpancés comunes (Pan troglodytes). En realidad, compartimos con las dos especies un porcentaje muy elevado de nuestro genoma, y las convergencias evolutivas en el comportamiento tienen una alta probabilidad de producirse.

Pero lo que más llama la atención de los etólogos es la peculiar capacidad de los bonobos para resolver sus conflictos internos: el sexo puro y duro. Los humanos nos jactamos de practicar el sexo fuera de la época de reproducción. Pues los bonobos hacen lo mismo, pero con la naturalidad propia de una especie que no tiene autoconciencia ni ha inventado la moralidad. El resultado es fantástico. Las hembras evitan problemas de jerarquía y establecen lazos sociales mediante el sexo genital. El saludo entre diferentes miembros del grupo suele ser un contacto sexual, tanto oral como genital. Los conflictos entre hembras, entre machos y entre machos y hembras también se resuelven mediante el acto sexual, que lleva a la reconciliación. El hallazgo de comida abundante no supone una avalancha incontrolada hacia la comida. Primero se practica el sexo y a continuación se reparte la comida de manera equitativa. El único tabú en esta especie parece ser la práctica de sexo entre las madres y sus hijos.

La “estrategia evolutiva” de estos primates es un claro ejemplo del fascinante proceso de la selección natural. ¿Se imaginan los lectores a sus señorías del Congreso y del Senado practicando el sexo con total promiscuidad antes de comenzar las sesiones? Quizás deberíamos reunir firmas para que se proponga como proyecto de ley. A todos nos iría mejor.


Vito en La ciencia es la unia noticia

jueves, 7 de mayo de 2009

Esta araña se llama Harrison Ford

Cada año se descubren centenares de nuevas especies en el mundo y algunos investigadores optan por ponerles los nombres más insospechados

En el año 2003, los investigadores estadounidenses John C. Markham y Christopher Boyko descubrieron un nuevo parásito con lo que parecían dos largas orejas sobre la cabeza y lo bautizaron como Albunione yoda, en homenaje al pequeño personaje verde de Star Wars. Unos años antes, en 1993, el aracnólogo estadounidense Norman I. Platnick descubrió una nueva especie de araña y la llamó Calponia harrisonfordi, en agradecimiento al apoyo que el actor Harrison Ford había dado a la investigación.

Los casos de taxonomía heterodoxa se han repetido a lo largo de los años. Existe una mosca con el nombre de Charlie Chaplin (Campsicnemius charliechaplini), un fornido escarabajo con el nombre de Schwarzenegger (Agra schwarzeneggeri) y hasta una abeja con el nombre del mítico grupo Millie Vanillie (Villa manillae).

Cada año se descubren en el mundo alrededor de 16.000 nuevas especies animales. Entre ellas hay millares de insectos, moluscos y vertebrados que son bautizados por los investigadores que los encuentran. A ellos les corresponde el privilegio de ponerles el nombre que les venga en gana, pero ¿existe algún tipo de límite?


Termina de leerlo y descubre mas nombres en lainformacion.com

lunes, 27 de abril de 2009

La cola humana

La cola vestigial, o cola humana verdadera, es una extravagancia fenotípica o un atavismo de la que apenas se conocen unos cien casos en el mundo. Aunque las causas no se conocen, todo hace suponer que se trata de “un fallo”, en el sistema celular que hace se activen los genes que en tiempos pretéritos dotaron de cola a nuestros ancestros.

humanoscola5


humanoscola3

Esos genes, que evolutivamente quedaron inactivos hace decenas de miles de años, parece ser que todavía están en algún lugar y que en contados casos, aparecen para orgullo de los Darwinistas.

cola

Estas colas crecen en la zona final de sacro, a la altura del cóccix y suele estar compuesta de tejido conectivo, músculos, vasos sanguíneos, nervios y piel en la mayoría de ocasiones y, en otras pocas también tiene vértebras y cartílago. Se suelen extirpar a los pocos días del nacimiento, pues no tiene ninguna funcionalidad.


Visto en Tejiendo el Mundo

lunes, 20 de abril de 2009

Hembras sin machos: Hormigas que se reproducen por clonacion

No todas las hembras necesitan machos. Al menos así ocurre con unas hormigas amazónicas, las ‘Mycocepurus smithii’, que son capaces de reproducirse por clonación. La especie, según ha descubierto recientemente un equipo de investigadores de varios países, es un extraño caso de organismo multicelular cuyas hembras no precisan del sexo para tener crías.

Para realizar este trabajo, los biólogos recogieron las hormigas entre 2001 y 2003 en 270 nidos, en diferentes países entre México y Argentina. Casi la mitad procedían de Brasil, de la región amazónica. Tras realizar diferentes pruebas, los científicos comprobaron que las hormigas reinas son las únicas que se reproducen y que las obreras son todas estériles, según publican en la revista científica ‘Proceedings of Royal Society B’.

Curiosamente, estas colonias de clones dependen para su alimentación de un hongo que también es asexual, que está en el origen del interés en el estudio de estas peculiares hormigas.

Entre las pruebas que realizaron, la líder de equipo, Anna G. Himler, de la Universidad de Texas (EE.UU.), destaca los tests de ADN que, a modo de ‘huellas dactilares’, hicieron de 12 colonias diferentes de ‘M. smithii’. El resultado fue idéntico: todas las hormigas de una misma colonia eran idénticas genéticamente a su reina. También disecaron algunos de los insectos, lo que les sirvió para comprobar que los órganos sexuales necesarios para el acomplamiento en las hormigas los tenían totalmente atrofiados.

Los investigadores incluso probaron si el suministro de antibióticos cambiaba en algo la falta de machos, como ocurre en algunos artrópodos asexuales. Pero no fue así y las reinas estudiadas en este experimento tuvieron 7.488 hermanas reinas, pero ningún macho durante 16 meses de tratamiento intensivo.

María Dolores Martínez, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid y experta en estos insectos, reconoce que esta especie es “una singularidad” en la naturaleza. “Hay otras especies en las que se da la partenogénesis, pero siempre hay machos. En este caso, es muy curioso que estas hormigas hayan optado por este sistema, aunque, por otra parte, de este modo evitan los conflictos que tienen las obreras frente a las reinas por el sistema de reproducción habitual”.

“Continuamente hablamos de la importancia de la reproducción sexual aunque el sexo conlleve unos costes importantes, ya que después de llegar a adulto e intentar reproducirse, solo se pasan la mitad de nuestros genes, pero la posibilidad de recombinación a nivel genético nos hace más adaptables a ambientes impredecibles frente a la reproducción asexual, en la que tiene el inconveniente de que pueden aflorar genes deletéreos”, afirma la investigadora española.

Es por ello que casi todos los seres vivos han optado por una reproducción sexual que permite esa recombinación genética, tan útil para la adaptación de la especie frente a parásitos y enfermedades, algo imposible cuando sólo se tienen clones.

En este caso, algunos expertos apuntan que quizás las ‘M. smithii’ han logrado estar bien adaptadas, como demuestra su amplia dispersión geográfica, porque es la reina quien controla la casta de toda la colonia.

Cultivadoras de éxito

En un principio, lo que llamó la atención a Himler fue la capacidad de ‘cultivar’ cosechas de hongos de esta especie de hormiga. De hecho, asegura que esta especie lleva trabajando en auténticos jardines de hongos desde hace unos 80 millones de años. “Recogen el material vegetal, sus heces e incluso insectos muertos del bosque y lo echan sobre su terreno para abonar sus cosechas”, asegura la bióloga norteamericana.

No son las únicas hormigas capaces de esta proeza agrícola, pero Himler si comprobó que su eficacia como ‘agricultoras’ era mucho mayor que en otras parientes porque ellas obtenían más cosechas.

Dado que su recolección es también de hongos también asexuales, los biólogos han planteado la hipótesis de que el hecho de ser sólo hembras les da la ventaja de no estar sometidas a los apremios del sexo, es decir, que pierden menos tiempo en su labor recolectora.

Un auténtico trabajo de hormiguitas..


Visto en Tejiendo el Mundo

Qué es el universo, o cuando definimos lo inimaginable


Recuperando el espíritu originario de esta sección (que estuvo a punto de llamarse Preguntas tontas), una lectora me pide que aclare qué es el universo y hacia dónde se expande. Según el diccionario (y es la mejor definición de la que disponemos, por no decir la única), el universo es el conjunto de todo lo existente. Ahora bien, ¿qué es todo lo existente? Hay personas que creen en la existencia de lugares inmateriales, situados en otro plano de realidad y poblados por seres igualmente inmateriales. ¿Incluyen los creyentes el cielo y el infierno en su concepto de universo? En general, no, y por eso a veces se habla del mundo físico, en contraposición a un supuesto mundo espiritual. Pero la cosa no es tan sencilla, pues, según la doctrina oficial de la Iglesia católica, Jesucristo y la Virgen subieron en cuerpo y alma a los cielos. Los dogmas de la Ascensión y la Asunción sugieren que el cielo está arriba y que puede albergar entes materiales. ¿Forma, por tanto, parte del universo?

Algunos teólogos, como el alemán Karl Heim, han intentado solucionar la paradoja situando el paraíso en la cuarta dimensión, y, en esa línea, Dalí, en su Corpus Hypercubus, convierte el desarrollo de un hipercubo en la cruz de Cristo para expresar que la crucifixión fue un acontecimiento metahistórico, del que los simples mortales solo percibieron la sombra, la proyección tridimensional. El problema es que la explicación tetradimensional complica aún más la cuestión que intenta resolver.

Pero tampoco para los no creyentes la cosa es tan sencilla como parece a primera vista. Tanto la ciencia ficción como algunas teorías cosmológicas contemplan la posibilidad de que existan numerosos (tal vez infinitos) universos paralelos. Pero si, por definición, el universo es todo lo que existe, esos hipotéticos universos plurales serían una contradicción in términis y tendrían que llamarse de otra manera. ¿Y qué decir de los universos bebé?

En cuanto a la expansión del universo, es inevitable pensar en ella como un crecimiento hacia afuera; pero ¿qué sentido tiene hablar de un afuera si el universo es todo lo que hay? Ninguno. Sin embargo, nuestra mente no puede imaginar algo que crece sin ocupar un espacio previamente disponible, algo que al crecer genera el propio espacio que ocupa, que es. Como señala Poe en Eureka, su injustamente olvidado poema filosófico, no sólo no podemos concebir lo infinito, sino tampoco lo finito. Eso es todo (nunca mejor dicho).

CARLO FRABETTI, Escritor y matemático

Visto en La ciencia es la unica noticia


martes, 14 de abril de 2009

Sugestion, sugestion, sugestion

Hace un par de meses en el post “Acupuntura: ¿tienes alma de escéptico, médico o científico?” vimos que si divides a pacientes con dolor de espalda en tres grupos y a uno le practicas acupuntura, a otro le pinchas a poca profundidad en lugares no activos simulando que estás tratándole con acupuntura real, y al otro le das el mejor medicamento disponible para este tipo específico de dolor lumbar crónico, los dos grupos que reciben acupuntura, tanto la falsa como la real, mejoran por igual y por encima del tratamiento farmacológico.
La conclusión del estudio fue que la acupuntura sí funciona, pero no por la precisión en los pinchazos, ni por el mecanismo descrito por la medicina tradicional china, sino posiblemente por el contexto que la envuelve y la poderosa sugestión que puede generar. O por algo que todavía se nos escapa, y vale mucho la pena investigar.
A continuación preguntamos a los lectores del blog: “en tal caso, aun suponiendo que los meridianos y el equilibrio del yin-yang fueran un cuento chino, ¿tu la recomendarías igualmente como terapia?”. Diría que la mayoría de comentarios se decantaron por la opción pragmática del “Sí; el los casos que funcione mejor que otras terapias, aunque no sepamos muy bien cómo actúe, yo lo que quiero es curar (si soy un doctor) o que me quiten el dolor de espalda (si soy un paciente)”.


Lo mismo opinamos hace unos meses en este otro post , donde vimos que la mitad de los reumatólogos y especialistas en medicina interna encuestados en EEUU engañaban a sus pacientes dándoles placebo cuando no tenían nada mejor que ofrecerles. Su justificación era idéntica: “nuestro objetivo es mejorar la salud del enfermo, y sabemos que la sugestión de creer que algo te ayuda – aunque sea inexistente- tiene efectos fisiológicos positivos”. Cuando preguntamos “¿os parece correcto que un médico os engañe por vuestro bien?”, los comentarios se decantaron por la opinión “sí, yo lo que quiero es curarme. El placebo puede ser considerado una terapia”

El estudio de la acupuntura fue presentado durante una charla sobre el efecto placebo a la que asistí en los Institutos Nacionales de Salud de EEUU. No os conté otra investigación muy curiosa que citaron: Según el calendario astrológico chino los nacidos en un año determinado nacen con –entre muchos otros condicionantes- más predisposición a sufrir problemas específicos de riñón, o de corazón, o de hígado… en 1993 unos investigadores analizaron las causas de mortalidad de más de 28.000 chinos-americanos creyentes en la tradición astrológica, y comprobaron que tal correlación se cumplía. Fue un estudio controvertido, pero el autor de la charla aseguró que se ha confirmado en repetidas ocasiones.
Descartado por ilógico el supuesto de que nacer en el año del tigre o del cerdo influya de alguna manera en la organización de tus células renales, de nuevo parece que tener creencias fuertes puede influir positiva o negativamente en tu salud.

Unamos este último estudio con los dos anteriores, y ricemos un poco el rizo. ¿Cuál es el recurso sobrenatural que más ha sido utilizado en la historia para intentar recobrar la salud?
Rezar. O cualquier otro rito en que se le pida a un ser superior que ayude a ti o a los tuyos. Diría que bastantes personas religiosas han pedido en algún momento de sus vidas que su Dios preferido interfiera a distancia en las reacciones bioquímicas de sus cuerpos, o les de fuerzas milagrosas para superar la enfermedad.
No pretendo, en absoluto, burlarme de esta opción personal tan lícita. Utilizo estos términos demasiado sarcásticos para exponer que por muy irracional que pueda parecer… ¡funciona!


Los científicos han demostrado que tener fe en que un ser supremo escucha tus plegarias y está dispuesto a ayudarte puede mejorar la recuperación de una enfermedad. Quién sabe los mecanismos por los que esto ocurre... La hipótesis de que tal Ente superior exista y se apiade de ti no es contemplada por la ciencia, pero sí se propone que la sugestión puede activar algunas áreas cerebrales, o liberar cierto tipo de moléculas en mayor cantidad, o regular la expresión génica, o potenciar el sistema inmunológico…

Es obvio que llevar una vida religiosa conlleva otros factores no espirituales que harán que las monjas vivan más que la media de ateos, pero no es sólo eso. Hay realmente algo más, porque como explica este muy buen artículo del TIME magazine , el efecto protector observado en varios estudios es innegable.

Retomemos de una vez los ejemplos iniciales del post, y seamos un pelín provocadores: ¿podría entonces la fe estar justificada como una aplicación médica?
Recuerdo aquí las conclusiones que una parte sustancial de lectores de este blog hicieron en los posts anteriores: “lo importante no es que sea un engaño o no, sino que funcione”; “no me importa que el médico me recete un placebo si lo hace por mi bien, y aunque inexistente, me ayude”.
¿Aplicaríais la misma lógica en el caso de la religión? Imaginaros que sois un médico y tenéis un paciente muy creyente. ¿potenciaríais su fe sabiendo que eso le puede ayudar? ¿La sugeriríais que rezara como parte de la terapia?

Dicho debate apareció también en el TIME magazine hace unas semanas.
Como en el post de acupuntura, había tres posiciones muy bien definidas. El Dr. Richard Sloan era el escéptico que opinaba “los médicos no deben involucrarse de ninguna manera en asuntos espirituales“. George Handzo era un sacerdote –muy elocuente científicamente y nada dogmático- que sugería “ambas, ciencia y religión, son útiles, y sí podría resultar beneficioso integrar la fe en al práctica de la medicina“. Luego estaba el psiquiatra Andrew Newberg , interesadísimo en comprender qué diablos ocurre en el cerebro de las personas religiosas “Yo quiero hacer escáneres cerebrales de gente que está sintiendo a Dios, y saber interpretar cuidadosamente qué está pasando”.
Traslado este debate al blog, en un sentido amplio ¿hasta qué punto debemos potenciar o inhibir las creencias sobrenaturales que uno tenga? No olvidemos los efectos secundarios…


Visto en puntes cietificos desde el MIT

miércoles, 8 de abril de 2009

Una ciudad bajo la tierra; cuando las hormigas son los mejores arquitectos

Os habeis preguntado algun como sera la estructura de un hormiguero? Como de grande puede ser? A un grupo de cientificos se les ha ocurrido hormigonar una colonia de hormigas, y despues desenterrarla. Este es el resultado, espectacular:



La realidad siempre supera la ficción.

Nucleares si, nucleares no. El verdadero riesgo es...

Cuando los críticos de la energía nuclear señalan sus riesgos acostumbran a mencionar seguridad ante accidentes, mala gestión de los residuos, y elevados costes de producción.

Otro riesgo asociado a la expansión de la energía nuclear suele pasar por alto: la proliferación de armamento nuclear.

El análisis de este riesgo y las medidas a adoptar para controlarlo es lo que investiga la física gallega Elena Rodríguez-Vieitez en la Kennedy School de Harvard.

Tras terminar su doctorado en ingeniería nuclear en la Universidad de California, Berkeley, Elena decidió cambiar los laboratorios para inmiscuirse en el campo de la política científica, trabajando bajo la dirección de John Holdren , el actual asesor científico de Obama.

Charlamos un todavía gélido viernes de Marzo en el Café Crema de Cambridge, al lado de la emblemática Harvard Square.

http://escriba.org/novo/wp-content/uploads/2007/09/060505_central-nuclear.jpeg

- ¿De verdad resulta tan fácil construir una bomba atómica?
- Es más fácil de lo que muchos nos imaginábamos. Lo más complicado es conseguir los materiales como el Uranio enriquecido, pero una vez los tienes, construir una bomba no tiene tanto misterio.

- Conseguir el material debe ser complicado...
- No tanto. El Uranio que se extrae de la naturaleza tiene un 0.7% de U-235, el isótopo cuya fisión produce energía en un reactor nuclear. El resto es U-238. En las plantas de enriquecimiento (actualmente la mayoría por centrifugación) se obtiene Uranio enriquecido al 3.5% en U-235, el porcentaje necesario para su uso como combustible en una central nuclear. El mismo proceso de centrifugación se puede modificar de una forma relativamente fácil para obtener Uranio enriquecido al 90% necesario para construir una bomba.

- Pero cuanto Uranio enriquecido necesitas para hacer una bomba?
- Unos 20 kilos de un material muy denso, cabría en una maleta.

- Y con eso cualquiera puede hacer un arma atómica?
- Bueno, hay información clasificada, claro... No es tan sencillo, pero más fácil de lo que el público en general suele pensar. De hecho la tecnología nuclear no es moderna ni sofisticada, tiene más de 50 años. De verdad que hacer bombas de manera clandestina no es algo tan complejo. Es sin duda un riesgo a tener en cuenta.

Termina de leerlo en Apuntes cientificos desde el MIT

lunes, 30 de marzo de 2009

Bombillas de plasma, la nueva revolucion



La diminuta bombilla (del tamaño de una píldora) contiene en su interior gas argón y halogenuros metálicos. Así mismo es importante un componente en forma de disco agujereado en su centro al que llaman ‘puck’ (ese es el nombre que dan al disco de hockey sobre hielo los estadounidenses) que servirá como soporte, aislante térmico y lente eléctrica de la bombilla.

La bombilla de plasma, simplemente va colocada en el material dieléctrico que actúa como aislante térmico), de modo que no hace falta establecer conexiones eléctricas entre la red y la bombilla. El trasvase energético se hace por métodos “wireless” ¡el sueño de Tesla hecho realidad!

La bombilla de plasma usa 250 vatios y consigue alrededor de 140 lumens por vatio (el doble que un LED y 9 veces más que una bombilla incandescente). En principio los fabricantes quieren aplicar su creación en proyectores de imagen, pero consiguiendo esas potencias de alumbrado con bombillas tan pequeñas seguro que pronto aparecen más aplicaciones… si el precio lo permite. Sea como sea, son malas noticias para los aficionados a la astronomía.

Visto en Maikelnai's Blog

Mas en Treehugger y physorg

domingo, 29 de marzo de 2009

Cuando el ADN no lo es todo, o de como Lamarck no estaba del todo equivocado (NeoLamarckismo?)

Transcribo parte de la entrevista de Pere Estupinyá (Redes) a Manel Esteller, director del programa de epigenética del cáncer en el IDIBELL de Barcelona y mayor experto sobre epigenetica en España.

Lunes 16 de marzo del 2009, 10:20 de la mañana; Primera pausa en el congreso sobre epigenética que se está realizando en el auditorio Natcher del campus del NIH en Bethesda, Maryland, US.

Salgo de la sesión introductoria convencidísimo de que la secuencia del ADN sólo es una parte de la información que contienen mis genes. Depende de lo que haga con mi vida, activaré y desactivaré algunos mediante modificación de histonas, ARN’s de interferencia…, y sobre todo un mecanismo llamado metilación.


¡Adiós al determinismo! la información genética no es tan estable como me pensaba; va modulándose constantemente en función de mi dieta, el ambiente que me rodea, o las vivencias que experimente. Pero algo me deja todavía más inquieto: mis hijos podrían heredar algunas de estas adaptaciones.

Reviso el programa, y en la sesión de tarde descubro un nombre familiar: Manel Esteller, director del programa de epigenética del cáncer en el IDIBELL de Barcelona. “Mira qué bien! Es el mayor experto de España, a ver si puedo saludarlo…” pienso segundos antes de levantar la cabeza y encontrármelo a escasos 5 metros de mí.

- Hola Manel! Soy Pere Estupinyà, te acuerdas de mí? Te entrevistamos en redes hace un par de años…
Hombre Pere! Sí, claro… ¿qué haces tu por aquí?
- Larga historia… oye, te apetece tomar un café?
Sí, vamos. Llegué ayer y tengo un jet-lag horrible…
- Pues subamos a la cafetería. O prefieres que nos veamos más tarde si quieres oír la siguiente sesión…
No, no… me la salto. Además regreso a España esta misma noche.

10:30 AM, cafetería feísima, armados de alitas de pollo, coca-cola, y café.

- Así qué tal estás? Cómo os va a los científicos?
Diría que mejor que a los periodistas, no?
- Eso seguro… pero no os afecta a vosotros la crisis?
Si, claro, pero por suerte la notamos menos que en otros campos
- ¡Uno que no se queja de la financiación!
Yo no he dicho eso… en los últimos años hemos mejorado, pero en inversión científica España todavía está muy por detrás de países con su mismo potencial económico.
- Por qué ha ocurrido esto?
Nunca hubo perspectiva a largo plazo. Los políticos tienen una agenda de 4 años, pero deben entender que la ciencia avanza más lenta, y que se requieren apuestas fuertes y mucha continuidad. Sólo así aporta desarrollo social y económico.

- Hablaremos después de esto, pero antes deja que te pregunte algo que me intriga: esto de las metilaciones, que afectan al ADN en función de las experiencias que vivimos y modifican aspectos de nuestro cuerpo, o nos predisponen a enfermedades… ¿se transmite a la siguiente generación o no? Por cierto… ¿te puedo grabar?
Sí, graba tranquilo… Mira, la metilación de ADN es algo muy común, y de hecho los patrones están muy conservados entre especies. Es obvio que esta epigenética normal se transmiten de padres a hijos. Pero tú lo que me preguntas es si las alteraciones que acumulamos en nuestra vida, y que modifican la expresión de algunos genes, también se manifiestan en las células germinales y pasan a la descendencia... Pues claramente sí. Estamos recuperando una especie de neolamarckismo; algunos caracteres adquiridos se pueden heredar.

- Esto era insospechado sólo unos años atrás!
Cierto, pero si lo piensas bien tiene mucho sentido evolutivo. Los genes son la información básica, la materia prima, pero es necesario que se modulen de alguna manera, y parecería lógico que estas adaptaciones se transmitieran a la siguiente generación. La epigenética en el fondo es muy darwiniana. Imagínate una mujer asiática que llegue a EEUU y tenga una dieta totalmente diferente. La secuencia de sus genes no cambia, pero la expresión de ellos lo hace sin duda, y sería normal que algo pasara a sus hijos para que ya nacieran mejor preparados para el entorno en que les tocará vivir.

- Esto puede tener repercusiones muy profundas en cómo entendemos la evolución, no? En la rapidez de los cambios observados…
Exacto! Este es un punto clave. La evolución por mutaciones en la secuencia del ADN y posterior selección es muy lenta. La herencia epigenética podría haber acelerado el proceso.

Os invito a terminar de leer la entrevista aqui, muy educativa.

Al final de la entrevista esta el video emitido en Redes. No os lo perdais!

Los experimentos más hermosos

1. La imposible doble rendija de Thomas Young

El experimento de la doble rendija de Young es el más bello de la historia de la ciencia, según los lectores de ‘Physics World’. El físico inglés Thomas Young lo llevó a cabo en 1801 para demostrar que la luz se comportaba como una onda. Pero lo increíble llegó más tarde. Los físicos recuperaron su doble rendija en el siglo XX para estudiar las leyes que rigen la mecánica cuántica. Sus conclusiones son difícilmente digeribles para una mente humana. Al disparar un electrón hacia la doble rendija se dieron cuenta de que podría atravesar una de las hendiduras o la otra. Pero el electrón también podía ‘decidir’ no atravesar ninguna. O cruzar las dos a la vez. El experimento más bello de la ciencia deja más boquiabierto que cualquier obra de arte.

2. Eratóstenes, la sombra y el tamaño de la Tierra

A mediados del siglo III antes de Cristo, el académico griego Eratóstenes no pasaba de ser un pensador de segunda fila al que sus colegas apodaban ‘El Beta’, la segunda letra del alfabeto griego, porque sus reflexiones nunca eran de primer rango. Sin embargo, fue el primer científico que midió el tamaño del planeta, más de 1.700 años antes de que Cristóbal Colón confirmara con su viaje a América que la Tierra no era plana. Eratóstenes no necesitó grandes máquinas, sólo un reloj de sol y mucha imaginación. Su experimento, como narra Crease en ‘El prisma y el péndulo’, subraya la conexión de todos los elementos del universo: la dimensión de una sombra, única y fugaz, está relacionada con el tamaño de la Tierra y con su posición remota respecto al Sol.

3. No gira el péndulo, gira el planeta entero

Gracias a la aversión a la sangre del francés Léon Foucault, el mundo perdió un cirujano pero ganó un físico excepcional. En 1851, el príncipe Luis Napoleón Bonaparte pidió a Foucault que hiciera una demostración pública de su experimento, gracias al cual la rotación de la Tierra parecía hacerse visible. El físico cumplió la voluntad del futuro emperador de Francia y colgó una bala de cañón de la cúpula del Panteón de París, mediante un cable de 67 metros. El 26 de marzo, uno de los ayudantes de Foucault puso en marcha el gigantesco péndulo. La bola de acero oscilaba en una línea recta, pero su plano de oscilación se movía muy lentamente en el sentido de las agujas del reloj. Los asistentes podían pensar que el péndulo cambiaba de dirección, pero sabían que no era así. Lo que estaban viendo era la rotación del planeta. Lo que giraba era el suelo del Panteón, eran ellos, la Tierra entera.

El péndulo de Foucault, uno de los experimentos más sencillos de la historia de la ciencia, demostró a los espectadores que no eran más que pasajeros a bordo de una pelota que da vueltas sobre sí misma por el universo.

4. Un ‘spray’ de aceite para ‘ver’ los electrones

“Quien haya visto ese experimento, literalmente ha visto electrones”, dijo el físico estadounidense Robert Millikan cuando recibió el premio Nobel en 1923. El científico había concebido un aparato con el que, mediante un ‘spray’ de aceite, consiguió medir de manera precisa la carga de un electrón, uno de los ladrillos fundamentales de la materia. Otros físicos lo habían intentado, pero sólo él consiguió hallar la unidad básica de la electricidad.

5. Un increíble hallazgo con un juguete burgués

“La más considerable revelación realizada sobre el funcionamiento de la naturaleza”, hasta enero de 1672, era, según el científico inglés Isaac Newton, un descubrimiento suyo. No exageraba. El físico y alquimista había demostrado, unas semanas antes de esa fecha, que la luz blanca, la del Sol, no era pura, sino una mezcla de rayos de colores. Su principal herramienta fue un simple prisma, utilizado por los burgueses como un juguete.

6. Al núcleo atómico con papel de aluminio

El descubrimiento de la estructura interna del átomo empezó con un sencillo experimento. El físico británico Ernest Rutherford envolvió uranio con varias capas de papel de aluminio y midió la cantidad de radiación que las atravesaba. A partir de ahí, y gracias a una cadena de ensayos, averiguó que el hasta entonces desconocido átomo está formado por un núcleo con carga positiva rodeado por una nube de electrones con carga negativa.

7. La leyenda de Galileo y la torre de Pisa

Dice la leyenda que, alrededor de 1620, Galileo lanzó una bola de cañón y otra de madera desde la torre de Pisa para demostrar a los aristotélicos que dos objetos de pesos diferentes caen a la misma velocidad. En 1971, el astronauta David Scott confirmó sus conclusiones en la Luna, dejando caer un martillo y una pluma de halcón. Ambas tocaron el suelo casi simultáneamente.

Visto en Publico.es

jueves, 26 de marzo de 2009

Extincion, la otra cara del origen

MIGUEL DELIBES DE CASTRO

*Profesor de Investigación del CSIC

La Fundación Canaria Orotava, dedicada a la historia de la ciencia, me ha invitado a participar en un ciclo de conferencias dedicado a Darwin y la evolución. Me pidieron que hablara del papel de la extinción en el proceso evolutivo, y para prepararlo releí a Darwin y tras él a otros clásicos. Fue todo un descubrimiento, pues sólo entonces caí en la cuenta de hasta qué punto el fenómeno de la extinción había preparado el terreno intelectual para el alumbramiento de la idea de evolución por selección natural. En concreto, aceptar que las especies se extinguen era tanto como reconocer que algo estaba equivocado en el diseño divino, que en teoría había alumbrado una creación perfecta. ¿Por qué generar seres vivos para destruirlos? ¿Podía el Creador arrepentirse de su obra, corregirse a sí mismo? ¿Acaso se aburría con sus juguetes como un niño caprichoso?

Durante mucho tiempo, por eso, se dudó de que los fósiles hubieran estado vivos alguna vez. ¡Pero los había tan parecidos a conchas o a caracoles de verdad! No faltó quien sostuvo que eran pruebas que el propio Dios ponía a la fe de los humanos, como si quisiera sugerir que Él, omnisciente, se equivocaba, por ver si alguien caía en la trampa. “Aquellos que duden se condenarán”. Los esfuerzos por compaginar fe bíblica y evidencia empírica se multiplicaban.

El gran anatomista francés Cuvier concluyó que, sin lugar a dudas, los fósiles eran seres vivos extinguidos, hasta el punto de que los incluyó en sus clasificaciones zoológicas. Haciéndolo, se vio obligado a sostener que reiterados diluvios universales habían acabado con la vida en la Tierra, forzando al Creador a actuar una y otra vez. Y, puesto que tenía en mente las creaciones anteriores, en cada ocasión dio vida a seres similares, por más que absolutamente independientes, a los previos.
En cualquier caso, el dilema era claro: las especies se extinguían, luego otras debían sustituirlas. Así lo intuyó Herschel, quien en carta a Lyell de 1836 acuñó la famosa expresión “el misterio de los misterios” para referirse al hecho de que “nuevas especies reemplacen a otras extinguidas”.

Jovencito, Darwin se asombró al encontrar caballos fósiles en Patagonia. ¿Por qué se habían extinguido, si el ambiente parecía propicio para ellos? Apenas hay un paso, desde ahí, para imaginar diferencias en idoneidad entre los extinguidos
y los supervivientes, “más aptos”. Hemos llegado al Origen.

Visto en La ciencia es la unica noticia

domingo, 22 de marzo de 2009

¿Porque gritan las momias?

El pasado 10 de marzo, un equipo de arqueólogos peruanos anunció el hallazgo de dos momias de la cultura Chachapoyas en el departamento de Amazonas, al norte de Perú. Sus rostros desfigurados recuerdan a los que, en 1996, conmocionaron al mundo con sus muecas de calvario. Aquel año, un grupo de agricultores se topó con un espeluznante cementerio en la Laguna de los Cóndores, situada en las faldas orientales de los Andes.

Los arqueólogos que visitaron el yacimiento, tras un viaje de 10 horas en mula desde Leymebamba, hablaban de cadáveres con los últimos estertores de la agonía congelados en el rostro, de gritos de auxilio momificados, de guerreros chachapoyas desaparecidos por una muerte horrible hace cientos de años. Sólo Edvard Munch, el pintor de la angustia existencial, consiguió plasmar un desconsuelo tan inconmensurable en sus óleos.

En realidad, la ciencia se ha empeñado en quitar buena parte de su mérito al artista noruego, autor del célebre cuadro El grito. La versión oficial del pintor sobre su obra maestra es que fue fruto de un ataque de ansiedad. "Estaba dando un paseo con dos amigos, atardecía, y de repente el cielo se volvió rojo como la sangre [...], me quedé quieto, temblando por la ansiedad, y sentí un grito infinito atravesando la naturaleza", escribió Munch en su diario en enero de 1892.

Más de un siglo después, en 2003, astrónomos estadounidenses afirmaron que el cielo rojo sangre no surgió de la imaginación de Munch, sino de los extraños crepúsculos que provocó en Oslo la erupción del volcán indonesio Krakatoa en 1883.

Ahora, el Instituto Americano de Arqueología , una de las mayores organizaciones del mundo en esta especialidad, recuerda en su revista Archaeology que Munch no captó la esencia de la angustia existencia en El grito, sino que, muy posiblemente, realizó el retrato de una momia boquiabierta que había contemplado en el Museo del Hombre de París en 1889. Y lo que dibujó no era un grito, sino una cara desecada con la mandíbula desencajada. Las momias no gritan.

Las causas de las horribles expresiones de los cadáveres encontrados en yacimientos de Egipto, Italia, México y Perú no inspirarán muchos libros. La ciencia no deja espacio para la lírica. Según explica el artículo en Archaeology, la articulación temporomandibular, que une la mandíbula al cráneo, es la culpable del supuesto aullido de las momias.

La endeblez de esta unión simplemente compuesta por músculos y ligamentos, y menos robusta que otras, como las de las rodillas provoca que la mandíbula se desplome cuando los músculos, como el masetero (el grueso del carrillo), se descomponen tras el rígor mortis. Los chachapoya, mitad guerreros y mitad chamanes, pudieron morir de manera plácida, con una sonrisa en la boca, pero el descoyuntamiento post mórtem de su mandíbula ha engendrado un alarido en sus rostros.

El paleopatólogo Arthur Aufderheide, de la Universidad de Minnesota, añade a la estructura de la articulación y a la descomposición muscular un tercer ingrediente del grito de las momias: la educación del observador. "Hemos aprendido a leer expresiones en las caras de los demás, y lo hacemos también, inevitablemente, al ver un cuerpo momificado", detalla. Como Munch. Se observa una insoportable agonía donde sólo hay un proceso natural: la muerte.


Visto en Publico.es

viernes, 20 de marzo de 2009

Un pez robot, contra la contaminación en Asturias


Un pez robot desarrollado por científicos británicos va a ser soltado en aguas de Asturias para detectar contaminación. Si las pruebas del próximo año del primero de los cinco peces robot en el puerto de Gijón tienen éxito, el equipo espera que sea utilizado en ríos, lagos y mares de todo el mundo.

Los robots con forma de carpa, que cuestan 20.000 libras cada uno (unos 21.250 euros), imitan el movimiento de un pez real y están equipados con sensores químicos para localizar contaminantes potencialmente peligrosos, como filtraciones de barcos o de tuberías subterráneas.

El pez trasmitirá la información a tierra utilizando tecnología inalámbrica Wi-Fi. A diferencia de otros peces robot, que necesitan controles remotos, éste podrá navegar de forma independiente sin ninguna interacción humana.

Rory Doyle, científico investigador en la compañía de ingeniería BMT Group, que desarrolló el robot con investigadores de la Universidad de Essex, señaló que había buenas razones para hacer un robot con forma de pez, en lugar de un minisubmarino convencional.

"Utilizando un pez robótico estamos partiendo de un diseño creado por cientos de millones de años de evolución que es increíblemente eficiente energéticamente", declaró. "La eficiencia es algo que necesitamos para garantizar que nuestros sensores de detección de contaminación pueden navegar en el entorno submarino durante horas y horas". El pez robot tendrá 1,5 metros, aproximadamente el tamaño de una foca.


Visto en Publico.es

La no medusa arco iris


Aunque parezca una medusa el animal de la fotografía es en realidad un tenóforo, un grupo de animales similares a estas pero que en lugar de picar a sus presas las capturan gracias a unas células que producen una sustancia pegajosa.

En cualquier caso, como cuentan en New "Rainbow Glow" Jellyfish Found, se trata de una nueva especie que aún no tiene nombre y que es ni más ni menos que la número 159 descubierta en Australia, esta en concreto en las costas de Tasmania, por Lisa Gershwin, una experta en medusas, lo que da una idea de la cantidad de seres vivos que aún nos pueden quedar por descubrir en el mar.

Este animal no presenta bioluminiscencia, con lo que los colores que se ven en la foto se producen al reflejarse la luz en sus cilios, que son los orgánulos que usan para nadar, y tiene un tamaño de unos 13 centímetros.


Visto en Microsiervos

jueves, 19 de marzo de 2009

La amenaza de los invasores mutantes del espacio

Como en una película de ciencia ficción de serie B, feroces mutantes del espacio amenazan la vida de los terrícolas. No se trata de ultracuerpos, sino del mismo enemigo que en verano espera agazapado en la mayonesa sobre la barra de cualquier bar: la bacteria salmonela. Con la diferencia, según la NASA, de que los microbios criados en el espacio son más virulentos que los del bar

.

En septiembre de 2006, el transbordador Atlantis transportó cultivos de salmonela al espacio. El proyecto, dirigido por la investigadora del Biodesign Institute de Arizona, Cheryl Nickerson, permitió identificar un interruptor molecular que aumenta la virulencia de las bacterias. Según publicaba PNAS en 2007, la disminución de una proteína reguladora llamada Hfq desata una tormenta molecular en la bacteria que altera la expresión de otras 73 proteínas.

Lo que reduce la actividad de Hfq en el espacio es la microgravedad. Pero, ¿cómo y por qué esto afecta a la bacteria? La respuesta, dice Nickerson, reside en un concepto mecánico llamado tensión tangencial de fluido. En microgravedad, el rozamiento del líquido con la superficie de la bacteria es menor, algo que ocurre también cuando el microbio anida en el intestino y se dispone a desplegar su maquinaria infecciosa. "Responden a una señal ambiental que ven durante el curso natural de una infección", dice Nickerson. La científica plantea una hipótesis interesante: la bacteria en el espacio cree estar en el intestino. "Las células patógenas son listas", concluye.

Pero no tanto; la confusión ha permitido a Nickerson, si su modelo es correcto, descifrar la estrategia de infección de la salmonela. El siguiente paso es el contraataque. Nickerson observó que varios de los genes alterados afectan a la relación de la bacteria con los iones del medio. En marzo de 2008 se envió un nuevo lote de microbios al espacio en el Endeavour, esta vez en un medio rico en iones, sobre todo fosfato. El resultado, publicado ahora en PLoS ONE, es que el medio iónico neutraliza la virulencia de la salmonela.

Los investigadores y la empresa CombiMatrix trabajan ahora en el diseño de un dispositivo que analizará los genes bacterianos en el espacio en tiempo real. Indagando en el proceso, los científicos esperan "mejorar el procesado de alimentos y la lucha contra las intoxicaciones, además de proteger de infecciones a los astronautas".


Visto en público.es

domingo, 15 de marzo de 2009

¿Remedios? de la abuela. No me jodas!

CIENCIA DE PEGA // MIGUEL ÁNGEL SABADELL

Lo “natural” está de moda. Los remedios de la abuela, también. Y eso no estaría mal, si no fuera porque ni sabemos si son realmente remedios de la abuela o si esos remedios funcionan.

Un ejemplo: uno de los remedios que usaban en mi pueblo cuando una vaca se ponía mala era recoger unas plantas del regato, ponerlas en un saquito y dejar ese saquito en el corral adyacente al que se encontraba la susodicha vaca. Claro que en mi pueblo no son tontos y también llamaban al veterinario. Eso sí, al final la vaca se curaba por los efluvios infusos del saquito.

Exactamente el mismo razonamiento que escuché en boca de una madre cuya hija sufría terribles ataques epilépticos y los medicamentos que tomaba no parecían surtir efecto. Desesperada fue a un curandero y a las pocas semanas dejó de padecerlos. ¿Dejó la medicación? No. Siguió tomándola mientras iba al curandero, pero fue él quien la curó. Esta historia la suelo plantear como test cuando me invitan a dar una charla sobre ciencia y pseudociencia. Cuando muy poca gente de la audiencia se da cuenta del error en el razonamiento de esa madre comprendo la importancia de la divulgación científica.


Termina de leerlo en La ciencia es la unica noticia

domingo, 8 de marzo de 2009

Impresoras de chorro de tinta pueden fabricar prótesis de huesos humanos

Investigadores canadienses y alemanes han puesto a punto una tecnología que permite fabricar prótesis óseas que son idénticas a los huesos humanos. La fabricación se consigue mediante una impresora 3D de chorro de tinta que reproduce una imagen tridimensional del hueso obtenida con escáner. La prótesis de material cerámico se obtiene mediante impresión de sucesivas capas, como en una foto a color, y reproduce exactamente la porosidad ósea que permite el crecimiento de capilares sanguíneos necesarios para la vida del hueso. La cerámica empleada es soluble, por lo que se disuelve lentamente en el cuerpo humano y es sustituida con el tiempo por huesos vivos. En diez años esta tecnología podrá generalizarse en la práctica médica. Por Vanessa Marsh.

Los huesos humanos ya pueden ser reparados con un ordenador y una impresora 3D de chorro de tinta, según un nuevo método desarrollado por tres investigadores, dos canadienses y tres alemanes, sobre el que publican un artículo en la revista Advanced Materials, del que se ha publicado asimismo una información adicional.

Tal como explica al respecto el periódico Le Devoir, esta técnica permite crear implantes óseos perfectamente adaptados a la anatomía del paciente con una duración muy superior a los implantes actuales.


Termina de leerlo en Tendencias Tecnologicas